sorprendido
Ver los resultados de tu propio ADN no deja de ser una sorpresa pues te muestran tus orĂgenes, la realidad de que no eres más que la suma de otros, miles, de diversos orĂgenes e incluso razas. Es otra forma de asumir la diversidad que nos enriquece a todos y a todas. Comprobar, tambiĂ©n, que no existe un individuo "puro" pues la supuesta pureza solo traerĂa involuciĂłn por la falta de diversidad.